¡que tal que!

Hoy en la vida virtual que todos llevamos pasa algo de mucha relevancia, podemos hablar con personas de cualquier rincón del mundo, "likear" palabras, compartir imágenes y tomarle fotos a nuestra asquerosa comida, prometemos amor eterno, celebramos amistades que son partidas por la distancia, todo gira entorno a eso.
Estamos mal acostumbrados a creernos los perreros non plus ultra que los likes dicen que somos, tenemos al mejor perro, tirado en un sofá, pero es el mejor, subimos pedigrees con 2 ó 3 nombres destacados y nos dicen "perrazo broh" , cruzalo con mi blu, y somos los mejores, y esas mentiras las hemos hecho que se crean por nuestros perros flacos y mal alimentados.
Nos tomamos fotos con gente de perros de muchos años pero de poco éxito, ¿que pasa con nosotros? ... fácil:
¡Tenemos mierda en el cerebro!

Siempre que se nos presenta la mejor oportunidad de mostrar a nuestros perrazos, encontramos el mejor pretexto, matamos a la abuela, enfermamos a la camada, descomponemos nuestro vehículo, o vaciamos nuestra cartera en una efímera fiesta de fin de semana.

Quizá los likes nos están orientando hacia donde vamos con nuestro plan de crianza; he errado mi camino toda la vida , de saber que con likes podría tener más amigos, o bien, aprendería más de los comments, hubiese quemado mis libros, no hubiera gastado pasajes ni gasolina para visitar CRIADORES, PERREROS y ENTRENADORES. He sido un pendejo...

¿y si hacemos un evento virtual?¿ y juzgamos con aplausometro?


Comentarios