En mil novecientos noventa y siempre...

... hace algún tiempo en la sierra de un poblado lejano nació un troll, que tenía como mascota a un perrito de mediana calidad hijo de perritos de shows de belleza, el siempre creyó que tenía al matón, buscaba por todos los medios llamar la atención, invitaba a los grandes a sus gallineros a ver sus sacrificios de perritos campeones de salto de valla, y campeones de  velocidad porque lo suyo era correr, correr, a la par de eso tenía su campaña dónde afiliaba a sus vedettes, la flaca, la cejona y varias más, muchas se quitaron la venda, y vieron de que lado mascaba la iguana, entonces el troll a volteado a ver con cariño hacia otras latitudes conquistables, quienes cegadas con el brillo del diamante carbonizado ahí andan como pendejos... lambizconeando todo lo que escribe este personaje del pueblo, quien no pierde ocasión para perder el estilo, el respeto y todo lo que pueda perder de manos del Dios Baco...

Tengan cuidado de los espejitos con brillo, tengan cuidado del que sueña con ser lo que no es ni será...


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